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En las noches del verano,
en las durces noches claras,
cuando tiemblan las estrellas
entre medio d'una luna'zul y branca,
y s'escuchan a lo lejos los cantares
de los grillos y las ranas,
algo asín com'un jilguero
qu'en la joya las Torbiscas canturrara,
algo asín como los trinos d'una mirla
que dijera sus quereles junt'l agua,
se barrunta dende arriba de las sierras,
entre medio de los brezos y las jaras.

**Luis Chamizo, poeta extremeño

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13 de marzo de 2008

No te lo creas: es todo mentira

Esta noche quiero salir a matar verbos,
lo tengo todo planeado:

hablaremos con los ojos
beberemos aproximaciones,
las ataremos,
jugaremos con los dientes
y nos comeremos a besos
...
pero a la mañana
el jodido reloj no va a relojear
y a falta de verbo acabo matando, sí,
pero el tiempo contigo.

A veces, la noche, esconde los sueños,
para mi que los deja junto a mis deseos
¡y yo esta noche quiero salir a matar verbos!

9 comentarios:

josé luis cervera dijo...

De hecho los verbos no son otra cosa que un proceso de acción física o mental. Abolir ese proceso, liquidar a sus representantes, no deja de ser sinónimo de apurar todo lo que se tiene a mano: el tiempo, que no es poco. Apurar, respirar, vivir...
Gracias.
(Me gusta el título, te lo cojo)

sibila dijo...

qué cosa esto de la aproximación. tanta nada. tanta pero tanta.

satira dijo...

mmm matar verbos creo que soy adicta a eso ...

saty :)

Señor De la Vega dijo...

Su imaginación, es tan original, como sus ganas de matar.
Señora Ana, que placer leer un poema tan positivo... y matar el tiempo en su balcón, masticando su verbo lleno de escondidos mensajes, allí donde se esconde el pie izquierdo de sus sueños y la mano derecha de sus deseos.
Placer en saludarla, como siempre Z+-----

Angel dijo...

A veces la noche nos dice cosas
que el corazón intuía,
hace tiempo que no salgo a matar verbos,
el tiempo y cosas así.

Acabé harto de ese reloj.

Aunque a veces de lo que estoy harto,
es de estarlo.

Puede que esta noche salga de nuevo.

Un abrazo Ana.

Bolki dijo...

Bueno, bueno. Veo que te has extremadurado de nuevo.
Entre el letargo de los sabios y el frio encapuchado, ando yo, como siempre, descolocado.
El reloj que relojea. Me has recordado a la llama que llama…
….y tengo que sonreír.

Javier dijo...

Martar verbos con un dardo en la palabra, suena bien... nuevamente me he sentido cautivado por tus versos, felicidades!!!!

Gabriel dijo...

Ana, unos días que no paso y me encuentro estas joyas.
Saboreo cierto optimismo que me gusta.
Cariños desde Buenos Aires.

Gabriel

Rocío dijo...

Esta noche quiero salir a matar verbos,
lo tengo todo planeado:

hablaremos con los ojos
beberemos aproximaciones,
las ataremos,
jugaremos con los dientes
y nos comeremos a besos
...


¡Qué bonito es el silencio! Pero tú no te calles. Mata las palabras de noche y que renazcan de día para que nos las regales así.
Besos