-¿Podrías hacer desaparecer todo este alrededor?
-Bah, no debe ser tan difícil.
**Escarban en mi cabeza, quieren saber qué tengo dentro. No me dejan levantar la vista, quieren saber qué se siente. Pero no tengo ni una sola duda; un día, el sol volverá a salir**[lovers in japan]
-¿Podrías hacer desaparecer todo este alrededor?
En ocasiones,
sólo en ocasiones,
puede ser más fuerte la sed que la necesidad.
¿Te apetece un trago?
Tardé mucho, demasiado, tiempo en aprender que el comunismo está tan lleno de boludos como los supermercados.
Que vos no estás, sin embargo, lo sé desde siempre.
Tiene ojos la luna,
se mira en los míos y me dice que te fuiste.
Tiene ojos la luna,
para alumbrar con ellos esta soledad inabarcable.
Tiene ojos la luna,
clavándolos en cada sombra desde entonces.
Tiene ojos la luna,
llorando cada noche por ese sol que no sale.
Tiene ojos la luna,
tiene ojos,
guarda en ellos misterio, secretos y muerte.
Me voy a marchar de esta ciudad,
y lo haré por una cuestión de pelotas,
sí,
pelotas,
Pep despidió a Eto'o,
y lo hizo por una cuestión de feeling,
¿no?,
pues eso.
Cada uno dice lo que le da la gana.
De acuerdo,
tú y yo sólo tendremos aquello que tú quieras tener conmigo,
no es poco,
no me quejo,
podemos tener muchísimas cosas,
tengámoslas todas,
desde malas ideas hasta nietos y nietas,
tenemos todo el tiempo del mundo.
Se puede con los mismos ojos
ver distintas cosas.
Esto da miedo
y se aplaude al mismo tiempo.
¿qué será
la noche que vea en tus ojos
algo que ya no es mío,
que será?
Hoy,
cuestión de cómo se mire,
parece ese día más cercano,
lo veo venir,
precipitándose.
he de quererte
no tengo platos que fregar
suelos que barrer
no puedo odiarte
he de quererte
no tengo ganas de escribir
ánimo de penar
pensar siquiera
he de quererte y ya
Eres ya cualquier cosa.
Una bomba.
No entiendes, tú, de daños colaterales.
Qué maravilla.
Me quedo gilipollas recordándolo pero no sé cómo se escribe.
Es ma-ra-vi-llo-so, a lo dalí, que tú, Amor, vengas, esta vez y unas cuantas más, y que vengas de frente, así, y que llegues y lo hagas sonriendo como si trajeras un cacho de cielo entre las manos, como si lo hubieras cogido, como si me lo brindaras o lo repartieras, como si del mismo amor se tratase, que vengas y que llegues y permanezcas. Es sencilla e inmensamente maravilloso.
Por otra parte no veo mejor quehacer, con estas mis manos, que tocarte.
Yo, Ana,
Y tú, qué mal, amor, que te llamas Silencio.
Debieron llamarte Arte.
Hoy supe que Arte es todo aquello digno de mirar (que no de ver).
Y Arte tiene la erre, amor, como escribir.
A mi siempre me ha gustado escribir, mucho, amor, mucho, escribo mucho.
A ti siempre te ha gustado mirar.
Y Silencio no tiene erre ni tiene arte ni me vas a escribir tú nada, amor, en la puta vida.
Mirarme, sí, todo lo que tú quieras.
Aquí quedo pues, amor, esclava de mis palabras, rompiéndote.
Y tú, ¿qué me verás, amor (de ver) al mirarme así?
Yo ya te he dicho que te quiero, Silencio, amor,
Y tú, ¿vas a pronunciarte?
*Camarón de la Isla, por tanguillos y rumbas
Yo quiero que tú sufras lo que sufro:
aprenderé a rezar para lograrlo.
Yo quiero que te sientas tan inútil
como un vaso sin whisky entre las manos;
que sientas en el pecho el corazón
como si fuera el de otro y te doliese.
Yo quiero que te asomes a cada hora
como un preso aferrado a su ventana
y que sean las piedras de la calle
el único paisaje de tus ojos.
Yo deseo tu muerte donde estés.
Aprenderé a rezar para lograrlo.
**fOnOlLoSa
Quiero un patio todo lleno de flores
violetas,
azucenas
lirios
regándose a suspiros los colores
reflejos en el agua,
geranios,
un estanque
¡qué bonito mi patio todo lleno de flores!
claveles,
rosas
jazmín
¡qué bonito mi patio coloreado!
[el blanco y negro al ebocarte
me recuerda la caída de las hojas,
todo un otoño de ausencias
y es que cuando quieres, dueles.]
No estés triste,
déjame lamerte las heridas
un rato solo
o toda una tarde
¿recuerdas?
antes te las lamía
¿y recuerdas
aquello que me decías
-sin hablar-
cuando los ojos aun no se te caían?
tienes que hacer por recordarlo,
es más: debes sonreir
o te va a castigar dios
por no ir a misa
y por tratarme a mi de esta manera.
No me quieres -del verbo precisar- cerca
pero a mi ya me da igual.
Tiras piropos al aire
y voy yo corriendo detrás a recogerlos,
a creerme que te ríes conmigo,
que puedes ver cómo me siento.
Te intuyo percibir mi balanceo mientras cuelgan tus ojos
y voy yo corriendo detrás del rastro que dejan,
polinizando tu ausencia
y ya estoy de nuevo,
otra vez,
follando con alguien que no eres tú,
estornudándote.
Qué puta soy y qué mala,
mierda escrita para ti y pretendo que me quieras.
¿A ti qué te pasa
que si no te mato yo
-a besos-
te va a matar el orgullo?
Qué malas son, a veces, las conclusiones.
No sale amor de mi pluma
amor, no sale.
No te escribo más que mierda
amor, no más.
Y yo lo que quiero es quererte
amor, quererte mucho.
Y tú lo que buscas lo tengo
amor, no busques tanto.
tampoco es la mía, esa que no conoces
allí yo,
buscándote en unos pantalones que no llevas puestos
y tú con la hija del jefe
eso dicen
mayúsculas, rojo
windows live lo llaman
.
.
.
.
.
el poema nuestro quedó allí entre sábanas
no pienso dedicártelo
y me siento de puta madre
La indiferencia,
sí,
qué jodido.
Pero yo,
hoy,
aqui,
ahora,
prefiero darte igual a darte lástima,
esto también te lo digo.
¿A quién voy a dar de no ser a ti, estos besos,
si se niegan a caer en precipicio ajeno a tu boca?
No tienes compasión
¿Qué hacer ahora con este atajo de versos,
si se marchan, pura inercia, a rimarte los oídos?
Tampoco alternativa
La noche que escape el querer de mis labios
tu misma cara cerrará el poema
quiero morirme
o que me maten/
es igual el dolor a estas alturas/
lo que pretendo es morirme
si fuese esta noche mejor
no tengo gana de vivir
de levantar ese vaso
esperarte/
prefiero estar muerta
o que me maten
yo quiero morirme/
no sé qué hago aquí escribiendo
y no me estoy matando
**(...),
Para vivir un año es necesario
morirse muchas veces mucho.
**Ángel González, virtual
hoy
nada
ni siquiera
voy a contarte
de cómo he pensado en ti
me encontraba rodeada de palomas
al aire,
en sol de cuatro de la tarde
todo es un quiero
y no puedo:
duele
el libro sobre la mesita
tus ojos a lo lejos
esta necesidad de ti
**Camarón de la Isla, por bulerías.
Tú cuando miras
¿piensas,
(...)
o solo miras?
Yo miro
cuando no me ves
[me lo enseñaste tú]
y te imagino
(...)
te imagino aquí al lado
y pienso,
(...)
pienso que te digo cosas
(...)
cosas como que
hoy he sido feliz un rato, unos diez minutos
tengo que tender una lavadora
cómo se cuelgan tus ojos
me lo tengo que montar por mi cuenta
(...)
pienso
cosas sin sentido, vaya
como que la próxima vez que te vea me tengo que acostar contigo.
Todas las estrellas te han sonreído esta noche
han visto que callas
que te caes de guapo
brillaban por ti hoy
en esta noche en la que no te veo
clavadas mis pupilas en el firmamento
he reido con ellas,
desde que no me dejas quererte
yo te sobrellevo,
es grande el cielo y lo que brilla
también lo es el amor que te tengo
pero qué importa eso
si todas las estrellas te han sonreído esta noche.
**rumba catalana, por El Pescaílla.
Yo con mi runrún me siento,
me rasco,
me pienso.
[ En realidad mestoy rebocando
pero eso no se lo digo a nadie]
Entonces Yo
pensándome
y mis ojos, o acaso, alguna parte mía,
leyendo.
Yo
leyendo
y sin nadie haciéndome cosquillas,
ocurrió algo genial:
he sonreído.
Si te digo que casi no escribo cosas de amor
no es por el rencor paciente de mis penas
es la verdad que se halló contigo un día
y no pudo encontrar las palabras justas
la expresión suficientemente decente para decir:
te amo a pesar de esta imbécil muerte en la que me tienes.
Por eso y por más yo de amor, casi no escribo.
Yo solo sé amar como aman los humanos
rara generosidad, calma limpia
del que ya no espera nada de la vida.
Ahora
o cuando te parezca
mátame
pégame dos tiros
algo sofisticado,
y rápido,
que simplemente digan:
-la mató porque era suya-
(...)
**Camarón de la Isla, por malagueñas y granaínas.
Camellomanías me entran
pensando
en que a ti,
los porros,
te dejan dormido.
Se me ocurrió decirle
que se me pasaba por la cabeza
la idea de chuparle un ojo,
ya ves, a mi,
que no veo más que por los tuyos.
No tomaré tu mano
aunque el suspiro de la noche
se haga a cada instante más hondo cuando te niego,
pero te aseguro,
te haré eterno.
No hay palabra de amor más dulce que el silencio.
Cuando en la infinita noche escucho tus latidos
cuando tu respirar me eleva de esta tierra
y me quita el sueño
no,
no tomaré tu mano
no hablaré,
no haré ni un solo movimiento
es cierto,
te niego
pero qué grande es ahora el amor que te tengo
qué poderoso,
qué magnífico y majestuoso,
te hago eterno
eterno en el silencio y en mi memoria
que es más de lo que debo y menos de lo que puedo
porque no me has comprendido,
porque no me entiendes
porque no puedes escucharme en el silencio.
Esta noche quiero salir a matar verbos,
lo tengo todo planeado:
hablaremos con los ojos
beberemos aproximaciones,
las ataremos,
jugaremos con los dientes
y nos comeremos a besos
...
pero a la mañana
el jodido reloj no va a relojear
y a falta de verbo acabo matando, sí,
pero el tiempo contigo.
A veces, la noche, esconde los sueños,
para mi que los deja junto a mis deseos
¡y yo esta noche quiero salir a matar verbos!
Cuando me llegan ecos de ti
puedo adivinarte
y te veo:
tomando ese café
ahora te levantas ahora te sientas
vas a salir del banquillo
haciendo un adelantamiento en carretera
Si sonríes más morirás de guapo.
Solo con citarte,
al suceder esto,
en ocasiones,
y últimamente casi siempre:
te estoy tragando.
<< -Y a mi qué más me da que no me escuches si ya sé que yo de lo que voy a morir va a ser de risa ->>
**bulerías por Bambino
... un día destos te la canto.
qué coño habré hecho
no sé donde tengo la cabeza
he de mirar
no vaya a tenerla entre las piernas
veintisiete años que vengo muriéndome,
nueve de ellos contigo
nos hacemos viejos
sordera
cegadez
embriaguez de otros besos
envejecemos
vestidos
solos
aparte
tú por encontrarla
yo por encontrarte
**por tangos, Estrella Morente canta a Gardel.
Puestas de sol en tu ausencia
y he aquí
La luna
dentadura impecable,
con sus horas de sueño
y sus ropajes
Y yo
amándote en la nada,
en este silencio tuyo
que es la historia nuestra
Te robaré estas noches
ya lo verás
sin testigos
y en cuarto menguante
yo pronuncio tu nombre
en las noches oscuras
cuando vienen los astros
a beber en la luna
y duermen los ramajes
de las frondas ocultas
y yo me siento hueco
de pasión y de música
loco reloj que canta
muertas horas antiguas
yo pronuncio tu nombre
en esta noche oscura
y tu nombre me suena
más lejano que nunca
más lejano que todas las estrellas
y más doliente que la mansa lluvia
¿te querré como entonces alguna vez?
¿qué culpa tiene mi corazón?
si la niebla se esfuma
¿qué otra pasión me espera?
¿será tranquila y pura?
¡si mis dedos pudieran
deshojar a la luna!
.
¿para qué quiero días soleados
si no me pongo morena contigo?
prefiero el olor a tierra mojada
así pienso que reverdecerá la hierba
Tenemos
más que palabras que decirnos
y que tenga que ser el tiempo
el que nos coloque
tú aquí,
tú un poquito más allá,
el tiempo que nos convive,
que siempre está ahí,
que a veces se viene y a veces se va,
como vino, metiendo prisa
y que tenga que ser el miedo
el que nos coloque
tú allí,
tú un poquito más acá,
el miedo que nos tiembla y nos plancha,
que siempre está ahí,
que una se lo fuma y se va,
como humo, cuando hablamos
Tenemos
más que palabras que decirnos
Es lo que tiene vivir del cuento,
que llega un momento
que no se sabe
quién es caperucita y
quién el lobo
Me has negado ya más veces que san pedro,
hecha un crucifijo me tienes,
¿qué te dijo, este, al verte aparecer allá arriba?
¿por qué es tan triste siempre lo que escribo y pienso?
¿quizá porque tus ojos son de ángel y los ángeles ya murieron?
(...)
¿por qué será tan triste?
El piano cantaba
los valses de Berger
Ella me dijo buena
-no me viste ayer,
al pasar por tu lado
estabas distraído,
así como encantado
no me quisiste saludar-
Y yo con la nostalgia
de la música triste
y porque yo la quiero
le dije: no te vi.
Las cartas están echadas
y la vereda hecha
ya quizás esté escrito
tus idas
y tus venidas
nada tiene sentido
puedes haberte inventado este juego
yo hice uno
cuando toda esa gente vivía.
Yo quiero saber
si desde que te levantas en tus mañanas
ya estás todo tú,
así,
entero,
con tus manos en su sitio,
con tus ojos ya puestos en la cara,
si te vistes de guapo solamente con abrirlos
y amaneces hecho ya para moverte,
a qué olerás a las ocho y diez
es lo que yo me pregunto.
El mundo es tuyo
y de todos los que, como nosotros,
aguardan.
El pasado, tierno aún,
burbujea
ocupa, solo a veces,
el espacio
tiembla.
En un futuro,
cercano
como todos los fieles futuros
acabaremos el puzzle,
es solo cuestión de tiempo.
Que
qué
tal,
me preguntas.
Sé
que
no
me quieres
cerca
y
el resto
ya
da igual.
La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira, mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
-Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
-Niño, déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
-Huye luna, luna, luna.
Que ya siento los caballos.
-Niño, déjame, no pises
mi blancor almidonado.
El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño
tiene los ojos cerrados.
Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
¡Cómo canta la zumaya,
ay, cómo canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con un niño de la mano.
Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
El aire la está velando.
**Romance de La Luna de Federico García Lorca, aquí cantado por tanguillos y tientos con la voz de Camarón de la Isla.
Quiero
llenarte el oído de besos,
tu cesta de la compra,
el libro de familia.
Llenarme de ti,
de tu ritmo,
de tus ojos
colmarme.
Rebosante ya de amor
llenaría tus noches
saciándome en tu aire.
La vida misma
si consigo respirarte.
Nada nuevo bajo el sol.
Y en lo alto de la luna
anoche,
fui a colocarme.
Al rato
me dije:
-siempre será mejor sentarse
que quedarse ahí, de pie-
Tomé asiento
pero ya sabes:
la luna es caprichosa
y ya,
enseguida,
amanece.
La grúa se ha llevado mi coche
y yo,
aquí,
clavada:
en blanco,
pensando el qué contarte.
Al parecer te cortan
estos cuchillos que no tiro,
A veces,
lo representamos:
tus ojos en mi
y yo,
diciendo sandeces.
No temas,
que no quiero pelear con algo
que no sea tu lengua en mi boca.
No hay tinta en este enero
para hablarte de querencias,
de quereres,
se secó la pluma,
el manantial de mis errores,
mis urgencias.
Me encuentro en seco,
petrificada de nuevo,
deslumbrada en tu silencio:
esperándote.
Quizá en carnaval sea ya tiempo
de disfrazarme de nuevo:
me teñiré de verde.
Ahora ya sé cosas,
más cosas,
sé
que en este espacio
los metros que nos separa un instante
son
clavo ardiendo en mi estómago
sé
que todo es relativo excepto la muerte,
esto que quema
tus ojos apagados
allá
a lo lejos.
[ viene de Descobriment ]
Hemos hecho el amor,
esta mañana
temprano,
cuando la ciudad entera dormía
me encontré contigo dentro,
Un suspiro,
babeo,
soñaba,
y en lo que dura un instante
comencé a vivir mi día a día.
Sabes que me descompongo
y que a veces te sirvo de apoyo,
cual taburete,
pero yo no,
yo no soy un taburete cualquiera,
no,
yo tengo incluso respaldo,
y mira,
forrado en piel,
para cuando quieras sentarte.
En el fondo, todo esto,
en el fondo de mi, ya lo sabía,
pero hay días como el de hoy
en que todo,
por lo que sea,
se ve mucho más nítido,
y siempre es
cuando me llega alguien ajeno
y desde fuera
me da un retoque
y cambio de marcha.
En días como hoy
le quiero más que nunca,
ahora mismo
querría abrazarle,
un ratito.
De un tiempo
a esta parte
estoy prisionera
en un coche
de gritos y hielo
que circula
por carreteras oscuras
y en vertical
como catedrales,
deslumbrada
por las luces largas
de los que vienen
en sentido contrario
que sois todos.
**Almudena Guzmán, a media voz
El saber que son los tuyos,
que hasta mi páncreas los reconoce,
ver que me ven
y que soy yo misma,
yo,
la que te está doliendo,
ay dolor,
me miras y pienso,
pienso que me muero por dentro.
Que me dejen así,
tal cual,
desnuda,
y cuando vaya justo a pasar
cuando trasponga el muérdago de la indiferencia,
ahí,
morirme un rato antes.
**Alba Molina, por tangos.
- cuélgalos, corre,
vamos a columpiarnos de nuevo en este juego de pupilas
que son las noches que ofreces...
De cuando era ingenua ya ni me acuerdo
me acostumbré a taparme los oídos
-qué niña-
ayer enterré lo que me quedaba de infancia,
poca cosa,
no sentí nada,
de todos modos qué putas son siempre las despedidas.
De pequeños saltos de instantes
están hechas dos almas gemelas,
de la mirada fugaz que te desnuda,
de vergüenza de instituto,
de patio de butacas,
son a veces tan solo
confidencias,
cosquillas en la noche,
agua con gas,
suspiro,
tal vez asombro,
olor a compañía,
el abrazo sepultado.
Las barbas
deberían hablar
debería cruzarme con ellas
dejaría que se explicasen,
tienen cosas que contarme
Ellas
saben
saben de amaneceres,
de nostalgias
saben
de ese aire que te traes,
del que te llevas
Un día de estos me voy a echar la tuya a la cara.
Si te dijera amor mío
que chorreo versos,
que son tuyos,
que se me caen de la boca,
si te dijera amor mío,
que los recogieras...
...y este calor,
que es casi fuego.
...y estas palabras
que se niegan a caer.
Es frío el suelo,
he vuelto a sentarme de nuevo
sobre tu lápida.
Cuando no soy persona
me gusta ser
-a ratos-,
tan solo idea,
proyecto de ilusión en mi cabeza.
Y,
de este modo
relativizo mis errores
transformándolos en no sé,
en cosa buena.
Mi propia insignificancia sale a mi encuentro,
viene haciendo daño,
diciéndome cosas
que esto siempre fue así
que así seguirá siendo,
me tacha de ilusa,
se ríe,
se presenta a traición,
sin explicar motivos,
me indica que ya los conozco
y esto,
esto duele aún más,
y creo que lo sabe.
Un día de estos escribiré:
ya no te voy a escribir,
nunca más.
No te preocupes:
tengo mala memoria,
lo olvidaré,
y
volveré a escribirte.
Como la vida misma,
esta nuestra,
en la que hemos empezado de cero,
varias veces,
con ojos brillantes,
sin reproches.
Te gusta la primera casilla,
sí, te gusta,
y no sé qué tenga ella,
aquí y ahora,
que yo no tenga.
Quisieras estar abajo,
lo sé,
y besándome.
No sé dónde me fui a colocar
que me quedé,
allí sola,
mirando.
Qué te puedo decir,
amor,
que me contagias:
de este huir,
de este nada.
Y tú,
mi amor,
oliendo a entraña,
como si no fuese contigo,
como quien solo huele;
Sorbitos de aroma,
como lo que trajo el aire ayer por la tarde.
Qué bien me sabes mientras te oigo,
he podido ver tu olor y no te he tocado.
nota: el sexto es No matarás, no?
La gente se mueve por interés o por necesidad.
Yo,
necesito interesarme por algo,
esto de escribir es una mierda.
- Si tú me besas,
todas las calles son iguales:
La farola encendida, el silencio, la ventana
- ¿No lo oyes? no hay silencio. Ni ventana
Y la farola encendida por la mañana se apaga.
-¿Y esos ojos tuyos,
que cuando quieres cerrarlos,
se abren para dejarme encantada?
-No son ojos, son estrellas que te llaman.
- y si todo fuera un sueño,
si es cierto que estoy soñando,
¿por qué enciendes esta llama?
- Porque hay alguien que quiere
que sueñes con mi mirada.
**(...), encontrando sueños en agosto 1998
Salgo a pasear por dentro de mí
veo paisajes que de un libro de memoria me aprendí
* llanuras bélicas y páramos de asceta*
no fue por estos campos el bíblico jardín
*son tierras para el águila, un trozo de planeta
por donde cruza errante la sombra de Caín*
Bajé las escaleras, sí, de dos en dos,
perdí al bajar el norte y la respiración
¿y por las noches que harás?
-las paso descosiendo, aquí hay un arco por tensar.
¡Que yo
me acuerdo entodavía cuando te besaba!
¡La cago, vuelvo a tiritar!
¡Si tú
no te juraras siempre que yo te faltaba!
¡A veces todo es tan normal!
Y hago colas sin parar
en la puerta de algún bar
yo tó borracho consumo las horas
mientras encuentro alguna luna que ande sola.
¡Que yo
me acuerdo entodavía cuando te besaba!
¡La cago, vuelvo a tiritar!
¡Que no,
que ha sido un momentito sólo de bajada!
¡Que aquí no pasa nada!
[ oído ] Buscando una luna, del grupo extremeño de rock Extremoduro.
* Párrafos del poema Por tierras de España del poeta Antonio Machado.
Búscame como se buscan las palabras en el diccionario:
directamente,
o como quien busca en las esquelas del periódico:
a vida o muerte,
pero ven a buscarme.
Hoy,
me he tomado la pastilla,
soy del todo inofensiva.
Lo he decidido.
Voy a ser egoísta:
Voy a quererte porque me da la gana.
Voy a morderte hasta decir basta.
Voy a besarte de nuevo como nunca nadie antes.
Voy a hacerte el amor como que me llamo Ana (...).
Sin saber lo que era autoflagelarse
la palabra misma salió a mi encuentro
-hace ya tiempo-
y allí
entre mis pensamientos
me hostigué sin cesar.
Y me pregunto:
cuándo me ponen la camisa de fuerza,
cuándo vienes a buscarme
y por qué convivo con verbos que con el amor no suelen llevarse bien.
Hueles a nostalgia,
melancolía,
tristeza.
Lo que diera porque olieras a amanecer,
frescura,
a tan siquiera brisa,
movimiento.
No tengo por qué quejarme,
no hay motivos suficientes.
Los dos lo sabemos:
Tú,
no te acuestas con cualquiera,
tampoco te lías con cualquiera:
bendito tacto.
y Yo,
no puedo decir lo mismo:
puta barata ocasional.
No tengo por qué quejarme,
debería estar dando las gracias,
pon una puta en tu vida o algo.
Esto que estoy sintiendo ahora mismo
no puedo fumármelo.
Las de anoche eran lágrimas secas,
sin un dios ahi para mi
sin saber dónde tengo la cabeza.
La vida que pasa y no me lleva.
Qué mas da
estar dormida
estar despierta
No hay sueño al que sujetarme.
Esto que estoy sintiendo ahora mismo
no puedo fumármelo.
-No,
cariño,
mira,
mi vida,
si me acosté con ella
fue solo por menguar mi soledad.
Espero que reaccione
y que haga algo.
Y creo
que no hay nadie más guapo en este mundo,
lo creo
y le miro la boca
y entonces quedamos ahí su boca y yo,
y el resto,
el alrededor,
ya no se ve.
Hemos hablado
y me ha seguido mirando
de lejos
conmigo,
también ahí,
de cerca
interesado,
y me sonríe,
y todo mi mundo lo compone su dentadura.
Si tengo que definir
-aquí y ahora-
qué es una metáfora;
esperate que supiera cómo se escribe,
yo solo entiendo de tu abrazo,
sombrero de ala ancha.
Como si fuera yo a irme a algún sitio.
Así me gustaría que me miraras ahora.
Te gustan las cosas sencillas:
Ojos. Risa. Esa camisa.
Y a mí las cosas en caliente,
para que no pierdan sustancia.
¿cuándo quedamos?
Creo que hay ratos
y digo ratos - cortos espacios de tiempo real-
en que te manifiestas en mis impulsos
como si formases parte de un siempre.
Por nada cambio yo esos ratillos tuyos conmigo.
Quiero quererte, amor
cuando te oigo en otra voz que me canta.
Me iluminas, amor, las mañanas.
Dentro de nada puede que me gusten los domingos por la tarde.
Todo lleva este nosequé
que
por todos sitios te presentas
y
en ningún sitio te veo.
Simplemente me acompañas
en este sentir
sin sentido.
Creo que he perdido el norte.
Y de perdidos,
al río.
Yo ya llevo tiempo nadando contracorriente.
Dudas.
Noche estrellada.
La realidad misma titubea.
Duele solo pensar en que se aleje
con lo cerca que le puse.
Ya le tengo dicho al corazón:
a la próxima voy a meterlo en el bolso.
Tienes y llevas en el mirar
aquello que yo
-sin saberlo-
hube de necesitar siempre
A ver ahora
cómo
cuándo y
de qué manera
me desquito de esto
que no sé lo que es
pero que me lo impregnaste
sin conocerme siquiera
No hay derecho a que las pupilas sean únicas.
Cuando te vi que ibas a trasponer el umbral de la puerta dándonos las buenas noches fue un instante de intensidad tal que fue pensar:
-se me sale ahora el corazón y lo pongo aquí encima de la mesa-
¿Por qué no reirnos,
juntos,
de nuevo?
A ninguno de los dos le hace gracia esta situación.
Aunque sólo sea una vez,
una carcajada solo,
de besos aunque sea.
Quiero
Necesito
Preciso
volver a vivir el instante
en que te tengo delante y me lees los labios.
Dejé algo allí, lo juro.
La normalidad que pretendes
duele,
tiende un pulso a mi orgullo.
Te lo mostraré
tal y como a ti te gustan las cosas:
de forma sencilla.
Chocarás de frente con él
y todo dependerá de cómo resultes del choque.
Puede que mis besos esta noche resuenen en tu conciencia,
puede que en tu sueño
velen por los que vendrán
que marquen para ti los próximos
o nos quedásemos en aquellos
Hemos de darnos prisa.
Mis recuerdos y los tuyos pueden juntarse antes que nuestros cuerpos.
Tratemos de impedirlo.
Este amor o este lo que sea
que nos trae y que nos lleva
algo más allá, a la sombra,
no sé si te habrás dado cuenta,
lleva la solera de 1/3 de vida con nosotros,
casi que he pensado que deberíamos adoptarlo,
qué menos que una casa de acogida,
ya como que forma parte de esto otro
que tampoco sé cómo se llama.
Qué alegría más inmensa
de encontrar aunque sea ya
que hay ojos verdes,
como los que canta la chiqui,
-piel aceituna-,
y que son para mi,
ay qué alegría más inmensa
que tú no formas parte de esto
-vamos recogiendo la baraja-
Me gusta encadenar las palabras,
mías son y las ato si quiero
como si cojo tu lengua en mi paladar,
nudos haría yo con tu pelo,
espera,
estoy intentando un lazo en tu boca,
pero no,
me salen solo corazones.
calles impregnadas y borrachas de colores,
de especies y de miradas
.
puede respirarse la soledad del velo y del silencio
.
la noche relampaguea lluvia sobre los charcos
y estos devuelven a las calles el tránsito del comercio
.
puede contemplarse la belleza desde una azotea
y se puede llorar mirando al mismo tiempo
lo triste también puede ser a su vez bello
.
no quedan incrustaciones ya sobre los muros,
muros que guardaron la música,
la esencia de la noche y de los sueños
.
se multiplican los gatos maullando a la madrugada
mientras sirven té bajo las farolas
.
[ imágenes de allá, por esas calles ]
.
Cristales de tu ausencia acribillan mi voz,
que se esparce en la noche
por el glacial desierto de tu alcoba.
-yo quisiera ser ángel y soy loba-
yo quisiera ser luminosamente tuya
y soy oscuramente mía.
.
Si me lo cuentan no me lo creo.
Aquel,
que fue mi primer amor,
el Dañino,
buscando ahora mi boca mientras amanece.
Parece mentira
todo lo que podía oirse era mi pensamiento,
a la carrera.
No entiendo el doble mortal de esta infancia
que no es otra que la mía,
que me viene ahora mordiendo el índice,
él,
que siempre dispone.
Son los suyos ojos azules que se posan en las cosas
como quien va dejándose caer
¿qué será lo que le ha pasado en la vida?
esto no se puede escribir,
ahora viene, ahora
cuando ya no le quiero ni mierda.
Pongamos que
nos estamos queriendo de forma legal:
hay un sofá de skay rojo
cocina de gas
y camas sin hacer
tú llegas
siempre a las cinco y media
ya estoy yo allí
babeando
me besas por inercia
te quejas de cosas que no escucho desde la cocina
cuando regreso al salón
tú ya estás en la ducha
sé que cenaste
recojo las migas de la mesa
Pongamos que
no, mejor no,
nos estamos queriendo así
de esta otra manera
sin leyes
nos queremos a ratos
-los besos hay que robarlos-
Ay que ver cuánto hablas
al meterte en otro cuerpo
y en otros dientes,
aún así, me gustas, ausente,
que me rías en su boca,
taladrándote la oreja, esta sin pendientes,
preguntarte en otro
y que sea tu saliva la que trague
mientras me cuenta
-sobre todo que me cuente-
tremenda mezcla esta
de ojos, de astros, de sierras,
te veía en su sombra,
ni una sola vez le llamé por tu nombre,
flotabas ahí,
con suyo y con mío,
ausencia de ti y de mi,
carencia de ambos,
hay que ser sociable, está escrito.
A mi lo que me gusta es lo verdadero,
y la gente miente más que habla,
tú, sin embargo,
dices la verdad hasta cuando duele,
es por eso que no puedo darte la espalda,
es la misma verdad,
de frente,
y a mi lo que me gusta es lo verdadero,
pero esta vez,
miénteme,
espárceme en los oídos gotitas de sentimiento,
¿acaso no es esto verdadero, tú y yo, aquí?
Todo eso que está bailando,
eso que está riendo,
no soy yo
solo es lo que quiero aparentar en ese momento,
fragilidad extrema,
yo soy esa
que ha entrado tiritando en la sala
sin querer mirar a nadie a la cara
poquita cosa
diminuta
solo sentimiento entrando por la puerta
solo sentimiento.
El otro día
-de noche todos los gatos son pardos-
te descubrí como ojeras
y me asusté.
Cada vez
me asemejo más a gloria fuertes,
que voy de susto en susto
y ahora no sé con qué rima.
***
No quiero oir mi infancia.
Apenas algún temblor.
Poca vida pequeña.
Todo sumergido en pequeños fragmentos.
Cuánto ruido guarda la memoria.
***
Caricias lentas
Noche empañada
Rápidos esfuerzos de evadirse
Caramelos por el suelo
Lluvia impertinente
Bancos de piedra
***
Si se mira atrás huelea consulta,
a leche de choto,
a talvina,
a cartas llenas de humedad,
a cuadra.
Atrás quedan ya los olores,
transportándonos de tanto en cuanto
cuando menos lo esperamos.
Atrás los personajes,
martirizándonos a veces con palabras.
Atrás imágenes,
apenas con nitidez, sin comentarios.
***
Morado
Como las putas en cuaresma
Virgen de Guadalupe
Pasodoble de verbena
Copa de vino
Tinto de verano
La sangre coagulada
Amor ardiente
Cardenales
Adoro cuando me escuchas
y vas acentuando tu cara según lo que te encuentras en la mía,
y me muestras tu oreja
y eres todo oídos y yo labios.
Adoro cuando me miras,
que es como si me vieses la nuca y tiraras hacia arriba de la cuerda.
Adoro cuando me hueles
y yo esquivo
y ya sales tú acechando al encuentro.
Huéleme cuando quieras.
Adoro el sabor de lo que ofreces,
morderte el codo,
me gusta cómo sabe.
Adoro cada vez que me tocas
que eres todo rayo sin centelleo caído sobre el árbol de mi hombro,
o tu mano, 5 dedos en mi espalda,
ojala los jerseys de esta temporada sean de pegamento.
y esto, que es el corazón,
mi sexto sentido,
tú y yo, me da en el corazón,
te juro que puedo sentirlo, mira, fíjate…
Quiero una luna de miel contigo
Quiero que me hagas 5 veces el amor.
Una cosa sencillita:
que solo estemos los tres, tú, yo y la suite.
En ratos como este en que me miras:
quiero yo que esparzan mis cenizas tras mi muerte,
que floten en el aire y acaben saliendo flores
En ratos como este en que me escuchas:
quiero yo contarte que me gustan tus uñas,
la forma de tus manos,
cómo me tocas.
En ratos como este en que me fumo:
quiero que legalicen la marihuana,
el no trabajar y que te vengas conmigo.
**por tangos extremeños, La Marelu