No me quieres -del verbo precisar- cerca
pero a mi ya me da igual.
Tiras piropos al aire
y voy yo corriendo detrás a recogerlos,
a creerme que te ríes conmigo,
que puedes ver cómo me siento.
Te intuyo percibir mi balanceo mientras cuelgan tus ojos
y voy yo corriendo detrás del rastro que dejan,
polinizando tu ausencia
y ya estoy de nuevo,
otra vez,
follando con alguien que no eres tú,
estornudándote.
Qué puta soy y qué mala,
mierda escrita para ti y pretendo que me quieras.