La duda me asalta al no refugiarte en los míos
19 de mayo de 2009
27 de abril de 2009
Cualquier cosa
Eres ya cualquier cosa.
Una bomba.
No entiendes, tú, de daños colaterales.
17 de diciembre de 2008
(pause)
Qué maravilla.
Me quedo gilipollas recordándolo pero no sé cómo se escribe.
Es ma-ra-vi-llo-so, a lo dalí, que tú, Amor, vengas, esta vez y unas cuantas más, y que vengas de frente, así, y que llegues y lo hagas sonriendo como si trajeras un cacho de cielo entre las manos, como si lo hubieras cogido, como si me lo brindaras o lo repartieras, como si del mismo amor se tratase, que vengas y que llegues y permanezcas. Es sencilla e inmensamente maravilloso.
Por otra parte no veo mejor quehacer, con estas mis manos, que tocarte.
24 de agosto de 2008
PLENILUNIO
Yo, Ana,
Y tú, qué mal, amor, que te llamas Silencio.
Debieron llamarte Arte.
Hoy supe que Arte es todo aquello digno de mirar (que no de ver).
Y Arte tiene la erre, amor, como escribir.
A mi siempre me ha gustado escribir, mucho, amor, mucho, escribo mucho.
A ti siempre te ha gustado mirar.
Y Silencio no tiene erre ni tiene arte ni me vas a escribir tú nada, amor, en la puta vida.
Mirarme, sí, todo lo que tú quieras.
Aquí quedo pues, amor, esclava de mis palabras, rompiéndote.
Y tú, ¿qué me verás, amor (de ver) al mirarme así?
Yo ya te he dicho que te quiero, Silencio, amor,
Y tú, ¿vas a pronunciarte?
Camarón de la Isla, por tanguillos y rumbas
12 de agosto de 2008
KENNAMORE STREET
Yo quiero que tú sufras lo que sufro:
aprenderé a rezar para lograrlo.
Yo quiero que te sientas tan inútil
como un vaso sin whisky entre las manos;
que sientas en el pecho el corazón
como si fuera el de otro y te doliese.
Yo quiero que te asomes a cada hora
como un preso aferrado a su ventana
y que sean las piedras de la calle
el único paisaje de tus ojos.
Yo deseo tu muerte donde estés.
Aprenderé a rezar para lograrlo.
**fOnOlLoSa
11 de julio de 2008
el patio
Quiero un patio todo lleno de flores
violetas,
azucenas
lirios
regándose a suspiros los colores
reflejos en el agua,
geranios,
un estanque
¡qué bonito mi patio todo lleno de flores!
claveles,
rosas
jazmín
¡qué bonito mi patio coloreado!
[el blanco y negro al ebocarte
me recuerda la caída de las hojas,
todo un otoño de ausencias
y es que cuando quieres, dueles.]
4 de julio de 2008
lo que estoy a ver si te digo V
No estés triste,
déjame lamerte las heridas
un rato solo
o toda una tarde
¿recuerdas?
antes te las lamía
¿y recuerdas
aquello que me decías
-sin hablar-
cuando los ojos aun no se te caían?
tienes que hacer por recordarlo,
es más: debes sonreir
o te va a castigar dios
por no ir a misa
y por tratarme a mi de esta manera.
26 de junio de 2008
desvaríos a lo lejos
No me quieres -del verbo precisar- cerca
pero a mi ya me da igual.
Tiras piropos al aire
y voy yo corriendo detrás a recogerlos,
a creerme que te ríes conmigo,
que puedes ver cómo me siento.
Te intuyo percibir mi balanceo mientras cuelgan tus ojos
y voy yo corriendo detrás del rastro que dejan,
polinizando tu ausencia
y ya estoy de nuevo,
otra vez,
follando con alguien que no eres tú,
estornudándote.
Qué puta soy y qué mala,
mierda escrita para ti y pretendo que me quieras.
13 de junio de 2008
qué
¿A ti qué te pasa
que si no te mato yo
-a besos-
te va a matar el orgullo?
Qué malas son, a veces, las conclusiones.
27 de mayo de 2008
tanto mucho
No sale amor de mi pluma
amor, no sale.
No te escribo más que mierda
amor, no más.
Y yo lo que quiero es quererte
amor, quererte mucho.
Y tú lo que buscas lo tengo
amor, no busques tanto.
21 de mayo de 2008
Tránsito
tampoco es la mía, esa que no conoces
allí yo,
buscándote en unos pantalones que no llevas puestos
y tú con la hija del jefe
eso dicen
mayúsculas, rojo
windows live lo llaman
.
.
.
.
.
el poema nuestro quedó allí entre sábanas
no pienso dedicártelo
y me siento de puta madre
14 de mayo de 2008
lo que estoy a ver si te digo VII *prefiero
La indiferencia,
sí,
qué jodido.
Pero yo,
hoy,
aqui,
ahora,
prefiero darte igual a darte lástima,
esto también te lo digo.
6 de mayo de 2008
La noche que escape
¿A quién voy a dar de no ser a ti, estos besos,
si se niegan a caer en precipicio ajeno a tu boca?
No tienes compasión
¿Qué hacer ahora con este atajo de versos,
si se marchan, pura inercia, a rimarte los oídos?
Tampoco alternativa
La noche que escape el querer de mis labios
tu misma cara cerrará el poema

