Yo, Ana,
Y tú, qué mal, amor, que te llamas Silencio.
Debieron llamarte Arte.
Hoy supe que Arte es todo aquello digno de mirar (que no de ver).
Y Arte tiene la erre, amor, como escribir.
A mi siempre me ha gustado escribir, mucho, amor, mucho, escribo mucho.
A ti siempre te ha gustado mirar.
Y Silencio no tiene erre ni tiene arte ni me vas a escribir tú nada, amor, en la puta vida.
Mirarme, sí, todo lo que tú quieras.
Aquí quedo pues, amor, esclava de mis palabras, rompiéndote.
Y tú, ¿qué me verás, amor (de ver) al mirarme así?
Yo ya te he dicho que te quiero, Silencio, amor,
Y tú, ¿vas a pronunciarte?
Camarón de la Isla, por tanguillos y rumbas
Ha valido la pena esperar para leerte. ¡Qué maravilla! ¡Qué sonoridad llevada al límite en cada uno de los versos! ¡Qué contraste con ese Silencio!
ResponderEliminarMe ha encantado, es muy muy bueno.
Un beso
Aquí estoy otra vez para disfrutarte. Me da igual ser pesada, pero es que me encanta este poema.
ResponderEliminarA mi también me gustó encontrarme más tranquila, tal y como me veo. Creo que esto que salió aquí cierra todo un ciclo.
ResponderEliminaresto me recordo a algo en prosa , no se porque me perturbo todo esto me dejaste fria ...
ResponderEliminarsaty
¡Mire!, como siempre sus versos, me arropan con su brujería... y giro como trompo y rompen mi recato y me arranco sin fortuna de tenerte.
ResponderEliminarSeñora, ¡que yo soy Zorro! y siervo de sus letras, de su mirada y siempre de erres rebosante para arrullArte.
Suyo Z+-----
Tanto tiempo sin visitarte, y me encuentro con la misma Ana, tan intensa, letras que son puñaladas al silencio.
ResponderEliminarUn abrazo, amiga mía.
Gabriel
Gracias por tus vuelos por mi sitio en noches de luna. Saludos y abrazos.
ResponderEliminarTus palabras redefinen la palabra arte:
ResponderEliminar¿solo mirar?...leer-te es entender mas de todo aquello que solapa los silencios.
Un beso.
Intensa y en silencio, quizás se sienta más.
ResponderEliminarComo se te siente más con solo leerte.
En silencio.
Saludos!
Precioso, me ha encantado.
ResponderEliminarGracias,
Marta
Se te extraña, extremeña.
ResponderEliminarUn beso de tu amigo,
Gabriel
Qué intensa poesía, todas las que te leí esta mañana de domingo. Te encontré por feliz azar… A veces el Destino me regala joyas como la tuya… Excelente escritura, y no menos sugestivos los temas… Fue una agradable sorpresa encontrarte… Ojalá tengas curiosidad por el mío que recién comencé hace una semana a publicar una novela por capítulos, “Amanece púrpura”; una novela en proceso, de la que ya he editado el primer capítulo y una parte del segundo. Iré escribiendo los siguientes siempre que haya lectores “suficientes” y “paguen” por su lectura con el impuesto revolucionario de sus comentarios… Bueno, hasta otra, en tu casa o la mía… Un saludo cómplice. Volveré. Lo dicho, una delicia.
ResponderEliminarEste poema nominativo a nombre de Ana y el Silencio, manifiesta solamente un eje comunicativo verbal, el de Ana al Silencio. Por su parte la comunicación visual si es efectiva, pero no necesariamente verbal.
ResponderEliminarSaludos
Espero que vuelvas pronto,
ResponderEliminartus poemas despiertan al más dormido.
Un abrazo.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarNo sé qué dices o de qué visita me hablas
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